La energía eólica es una de las energías renovables más desarrolladas. Basada
en la utilización de la fuerza del viento para generar, principalmente,
electricidad, esta energía limpia e inagotable contribuye a reducir la emisión
de gases perjudiciales y preservar el medio ambiente.
La energía solar aprovecha de forma directa la energía calorífica y lumínica del Sol. Así, los sistemas solares térmicos captan la radiación solar y la utilizan como fuente de calor. Por su parte, la tecnología solar fotovoltaica se basa en la obtención directa de electricidad a partir de la luz solar.
El Sol es la principal fuente de energía de nuestro planeta. La vida no sería posible sin su existencia. Pero, además, el enorme potencial de la radiación solar nos permite aprovechar su energía para calentar o generar electricidad de forma limpia, silenciosa y sin alterar el medio ambiente.
La energía solar es objetivo prioritario de los principales gobiernos gracias a sus múltiples beneficios ambientales y económicos: Tiene una alta calidad energética, la energía solar térmica se produce en el lugar en el que se consume, ee adapta a las necesidades del usuario, teniendo en cuenta la esperanza de vida del Sol, es inagotable a escala humana, el mantenimiento de las placas solares instaladas, es mínimo, y reduce las emisiones de gases asociados a la combustión de combustibles fósiles, al convertirse en energía alternativa a éstos.
El sol, principal fuente de vida del planeta, es también una de las fuentes de energía más importantes.
La radiación solar es captada generalmente a través de paneles y se transfiere a un medio portador de calor, generalmente un fluido.
De entre todos los métodos de captación utilizados, la tecnología cilindro-parabólico es la que se encuentra más consolidada, se comenzó a usar en los años 80, y actualmente hay centrales en Europa Y EE.UU.
El panel solar consta de: Estructura soporte, reflector cilíndrico parabólico, y tubo receptor.
Los reflectores concentran la radiación en un tubo ubicado en el foco de una parábola, en el que la radiación es entre 30 y 80 veces superior.
Por el interior del tubo se hace circular un fluido térmico (aceite) que se dirige a un generador de vapor, enviándose posteriormente a una turbina.
El desarrollo futuro de esta tecnología pasa por la producción directa de vapor en los tubos absorbedores.
El esquema de Funcionamiento del los Reflectores es el siguiente: El campo solar calienta el aceite, con el aceite caliente se genera vapor, el vapor mueve una turbina generando electricidad, la torre de refrigeración enfría el vapor y devuelve al agua al circuito, la electricidad generada se vuelca a la red de distribución, y con un solo clic, llega a tu hogar.
El sol es la principal fuente de energía de nuestro planeta.
La luz del sol es captada por paneles solares fotovoltáicos.
Para aprovechar mejor la luz de un lugar se crean instalaciones con varios paneles solares juntos, son los llamados huertos solares.
El material más utilizado para la creación de las células fotovoltáicas es el silicio uno de los materiales más abundantes de nuestro planeta.
Los paneles solares fotovoltáicos están compuestos por: Panel de células fotovoltáicas y Placa de vídreo transparente.
Las células fotovoltáicas de un panel solar se componen, a su vez, de: Maya metálica superior, placas de silicio, cargas eléctricas y maya metálica inferior.
Cuando la luz del sol incide sobre la célula fotovoltaica, las cargas eléctricas del interior de la placa de silicio se liberan y se reagrupan en la superficie.
En un lado las positivas; en el otro, las negativas.
Si se cierra este circuito eléctrico, las cargas salen de la célula creando una corriente eléctrica.
La energía eléctrica producida en los paneles solares fotovoltaicos es corriente continua que se transforma en corriente alterna y se distribuye a través de la red eléctrica y con un solo clic, llega a tu hogar.
Durante 2009, IBERDROLA RENOVABLES ha puesto en funcionamiento la primera planta de 50 MW en Puertollano (Ciudad Real). Esta instalación está participada por la Compañía en un 90% y por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) en un 10%. La producción anual estimada de la nueva planta asciende a más de 100 millones de kilovatios hora (kWh), lo que equivale al consumo de una población de unos 100.000 habitantes, que evitará la emisión de 90.000 toneladas de CO2 a la atmósfera.
Asimismo, se encuentran en promoción doce proyectos similares de energía solar termoeléctrica con tecnología de colectores cilindro parabólicos, con una potencia de 50 MW cada uno. Se han instalado estaciones meteorológicas para la medición del recurso solar en los proyectos de Sevilla, Ciudad Real, Badajoz, Albacete y Teruel. Adicionalmente, participamos en un proyecto de I+D de Generación Directa de Vapor (GDV) de 3 MW, localizado en la Plataforma Solar de Almería.
Esta cartera de 13 proyectos suma un total de más de 600 MW de potencia y los desarrollos se ubican en Extremadura, Castilla-León, Andalucía, Castilla-La Mancha, Murcia, y Aragón.
Las centrales de energía minihidráulica aprovechan la fuerza del agua en caída para generar electricidad. La potencia que generan (10 MW) y su tamaño es inferior al de las centrales hidráulicas. Pero también lo es el impacto que crean sobre los ecosistemas.
El agua,fuente de vida, es también una fuente de energía eléctrica.
Las centrales minihidráulicas aprovechan la fuerza del salto del agua de los ríos para obtener energía.
Estas centrales captan una parte del caudal del río a través de un azud o presa de derivación, que desvía el agua de su cauce natural.
El canal de desviación traslada el agua hasta una cámara de carga, donde se almacena parcialmente, de esta manera, cuando el agua cae desde cierta altura a través de una tubería forzada, lo hace con mayor fuerza.
El proceso es el siguiente: El azud desvía el agua hasta un canal de derivación, desde la cámara de carga se hace caer el agua hasta la turbina mediante una tubería forzada, al final de la tubería el agua llega a una turbina, situada en el edificio de la central, el agua utilizada en el proceso se devuelve al río a través de un canal de descarga, y l a electricidad generada por la central se vuelca en la red eléctrica y, con un solo clic, llega a tu hogar.
Los residuos de materia orgánica procedente de las actividades agrícolas, ganaderas y forestales, así como los subproductos de las industrias agroalimentarias y de transformación de la madera, pueden utilizarse para la producción de calor, electricidad y de biocombustibles para vehículos.
Más del 70% de la superficie del planeta está cubierta por agua. El mar es el mayor colector solar del planeta y por ello una fuente de energía de gran importancia. La fuerza de las olas y de las mareas es un recurso natural inagotable, que puede proporcionar energía de forma limpia y respetuosa con el medio ambiente.
Funcionamiento de los dispositivos IPS: La electricidad producida en los generadores se transmite a través de una línea eléctrica submarina en la que se eleva la tensión de la corriente. La electricidad se envía desde la subestación a la red eléctrica. Otra de las tecnologías más extendidas para generar electricidad a partir del movimiento de las olas es la conocida como sistema pelamis que recibe este nombre por su similitud con una serpiente marina tropical.
Funcionamiento de los Pelamis: El sistema Pelamis está compuesto por una serie de secciones cilíndricas, unidas entre sí por unas bisagras móviles, y que se encuentran parcialmente sumergidas. La oscilación de las olas provoca el movimiento en zigzag de los diferentes cilindros. A través de un sistema de pistones y motores hidráulicos, este desplazamiento de la “serpiente” se transmite a un generador eléctrico que lo convierte en electricidad de baja tensión. El cable transporta la electricidad hasta el lecho submarino donde, en una subestación transformadora submarina, se eleva la tensión de la corriente que se distribuye a través de la red eléctrica estándar y con un solo clic llega a tu hogar.